El público ha coronado a Rammstedt como vencedor

Este año es la séptima ocasión que se concede el premio del público donado por la empresa Kelag. Por primera vez asciende a 6.000 euros. El público se pronunció con una clara mayoría por el texto de Tilman Rammstedt.

La adjudicación de este premio se realizó como siempre independientemente de los demás premios otorgados. Por ello el ganador del Premio Bachmann también ha podido llevarse a casa el premio del público.

Rammstedt contabilizó para sí casi el 20 por ciento de los votos emitidos. El segundo clasificado - Martin von Arndt - obtuvo algo más del 13 por ciento. En tercer lugar quedó Anette Selg, con un cinco por 12 aproximadamente del porcentaje en votos.

Cada usuario únicamente podía emitir un voto. Únicamente eran válidos aquellos votos que también iban acompañados de una argumentación para la elección del autor respectivo.

Tilman Rammstedt, Dieter Moor, Armin Wiersma (Foto ORF/Johannes Puch)
El Director de la Junta Directiva de Kelag, Armin Wiersma, hizo entrega del premio dotado con 6.000 euros a Tilman Rammstedt.


Argumentaciones en favor de Rammstedt

Los usuarios que votaron a favor de Rammstedt dieron, entre otras, las siguientes argumentaciones de por qué habían elegido precisamente a este autor:

  • Porque es una excepción, no huele a estudios de germanística y porque el autor no da vueltas entorno a su propio ego (cosa que me parece que es un problema frecuente en el Premio Bachmann). Porque además tiene mucho sentido del humor y porque consigue unir sencillez con profundidad. Porque es directo, tiene alma y porque está vivo.
  • El texto esta muy bien estructurado, sensacionalmente cómico, una historia breve por excelencia, incluso aunque sea sólo un episodio.
  • Porque no ha hecho nada incorrecto y porque el público se ha reído.
  • Aunque el texto de Mohafez me ha conmovido más, estoy a favor de más humor en la literatura alemana, ¡cuando no procede de forma tan desatinada como en tribunas de lectura o en comedias!
  • Un texto tan gracioso ha de ganar imperiosamente este premio, no puede ser que siempre se trate únicamente de prosa refunfuñante, sino sencillamente de un texto lingüísticamente bien logrado.
  • Tilman Rammstedt, con su brillantez lingüística y gracias a la conexión entre un humor que va hasta lo macabro y la tragedia, logra representar un conflicto de generaciones con tanta exactitud que el abuelo descrito por él queda como algo inolvidable.